Creación, ayudas y primeros pasos
En Documento del Archivo Curia General de la Congregación, en el apartado "Cuenta o asientos", se lee: "En el 1894 se fundó en Béjar (Obispado de Plasencia, provincia de Salamanca), otro Asilo de niñas huérfanas pobres, con casa propia y gastando en la adquisición de toda ella 25 mil reales". Se conserva la escritura de compraventa del primer edificio (Calle de los Álamos, n° 43, que fue la casa en que había vivido su familia). En Escritura, 13 de Septiembre, D. Félix Téllez, vende a su hija el piso solar de la casa mencionada en 1.000 pesetas.
Ya en 1894, muertos los padres, sus hermanas, Patricia y Elvira, le venden sus correspondientes partes heredadas. También existe la Escritura de esta compraventa por valor de 1.500 pesetas. Da fe de ello el Notario Jerónimo Fernández, el 7 de Noviembre de 1984: "Respecto a medios de subsistencia del asilo abierto serían fundamentalmente las aportaciones del pueblo". Hizo sondeo entre la población bejarana para conocer la cantidad estable con que podrían contar en el futuro, proveniente de suscripciones voluntarias fijas. La correspondencia de la ciudad fue satisfactoria. Expuesto el proyecto al Obispo la inauguración oficial tuvo lugar el 1 de Noviembre de 1894 bajo la protección de la Patrona de la Ciudad, la Stma. Virgen del Castañar. Posteriormente distintas familias bejaranas fueron haciendo donaciones inmuebles y otros legados estableciéndose también en él la enseñanza para alumnado externo. El acta de fundación que se conserva no fue escrita hasta el año 1922. Parece ser que el original fue una hoja suelta que se perdió. Pero como ya se impartía enseñanza a niñas externas y a párvulos, la entonces Madre General, la añadió al libro de Actas para que también constase. (Aportación de Pilar Vicente).
Existe una estadística en el Archivo de la Diócesis de Plasencia (Sección C), de todas las casas de Ordenes Religiosas para conocimiento del Nuncio.
-Amantes de Jesús. Béjar. Calle Los Alamos, 43.
No reconocida por el Concordato ni por las leyes civiles, ni Real Orden para establecerse.
- Religiosas profesas: 5
-Vida activa... educación de niñas huérfanas y pobres.
-Niñas huérfanas doce, sostenidas de limosna y ayudadas por el producto de algunas labores hechas por ellas mismas».
Existe otro documento oficial del Obispado de Plasencia en el que el canónigo secretario de cámara, D. Luis González-Casas, certifica la fundación y ministerio. Pero el Documento es de 1902.
Es curiosa la descripción del edificio completo:«. .. compuesto de una sala con tres alcobas, gabinete con alcoba, cocina, fregadero y una despensa de 15 m. cuadrados, fuera de los plomos del Norte».
Añade además todos sus límites.
El Colegio ya ha echado a andar, pero cada vez debe atender a más demandas. Las niñas ya no caben. Durante el generalato de la M. Mariana Fernández Oviedo, tiene lugar la donación por parte de Dña. Manuela Rodríguez-Arias (1902-1919), de una casa mayor que la anterior. Estaba situada en la Calle Mansilla, n° 39. Donó así mismo una importante suma para el sostenimiento de las hermanas y un capellán. La cantidad donada para el Capellán, era en papel de pagos del Estado. En la homilía de la fiesta de inauguración de esta casa, el oficiante, D. Evaristo Carabias, dijo: "... De ahora en adelante, cuando se vea en trance de muerte algún artesano que deje en la orfandad hijas pequeñas, tendrá el consuelo de que Béjar cuenta con un Asilo y con unas Religiosas que, como madres, cuidan de las huérfanas". Se empiezan a recibir enseguida párvulos de las familias de Béjar, y algunas externas mayores.
Testimonio de una alumna que permaneció en el Colegio desde 1925 hasta 1936: "Había entonces 25 internas y alguna externa. También había párvulos. Las visitaba frecuentemente Dña. Manolita Rodriguez-Arias, que era muy querida. Todo el mundo de Béjar llamaba a las hermanas y a las niñas «las güérfanas». Hubo otras religiosas con Colegio en Béjar: Las Siervas de S. José y las Ursulinas, pero no estuvieron mucho tiempo. Durante la República hubo pequeños sustos. Quemaron la iglesia del Salvador, hubo amenazas para las hermanas, quitaron los crucifijos del Colegio y prohibieron tocar las campanas. Se pasó algo de hambre. Pero las «güérfanas» siempre fueron bien miradas. El día de fiesta mayor, el 14 de Abril, día de la República, tenían una invitación por todo lo alto: una buena comida...¡Y cine!. Las alumnas mayores ayudaban en ocasiones en la clase de párvulos. Las internas, además de la clase de Cultura General, aprendían con Sor Redención a solucionar problemas y analizar. En clase, se utilizaba el libro «La Juanita», que era didáctico. También, además de la Enciclopedia, existía la «Urbanidad». Usábamos pizarras y guijarros afilados para escribir. Se cantaban las tablas de restar y multiplicar, los ríos, las regiones de España, la «Doctrina» (Testimonio de Magdalena Ruano).
Existían dos aulas: la de Párvulos y la de Cultura General. La de Párvulos era una escalinata a modo de gradas de estadio, pero de madera. En invierno, los niños llevaban una estufita de picón. Había un encerado de hule, pero con el vaho resultaba ineficaz. El aula de Cultura General tenía pupitres de madera fuerte, largos, para cinco o seis alumnas. Posteriormente se cambiaron por otros bipersonales. La maestra tenía su mesa sobre una pequeña tarima.
Los textos utilizados eran: para Párvulos, El Catón. Para Cultura General, una Enciclopedia. En un período posterior (1948-59) los textos adoptados fueron: Párvulos, la cartilla Rayas, de la Editorial "Sánchez Rodrigo", y los mayores la Enciclopedia de Álvarez (Intuitiva, Sintética y Práctica), en sus tres grados: 10, 20 Y 30.
Párvulos y mayores utilizaban pizarras y pizarrines, aunque las mayores utilizaban también cuadernos. Hacia 1950 empieza a funcionar el Cuaderno Rotativo.
Se pasaba lista todos los días.
Las externas no llevaban uniforme.
Un hecho administrativo importante
En el curso 44-45, rigiendo la clase de Cultura General Mª Paz Rojas,visitó el colegio el Inspector Jefe de Salamanca que era bejarano de nacimiento. Descubrió que el Colegio no estaba reconocido ni autorizado para impartir enseñanza. Comienza él mismo las gestiones y se concede la autorización provisional el 13 de Dic. de 1945. La definitiva se consigue el 24 de Sep. del 46. (En el B.O.E de 13 de Dic. del 46).
Las alumnas, que por entonces llegan al número de 50, eran: huérfanas unas, otras dependían del Tribunal Tutelar de Menores, otras de la Junta de Protección de Menores, y otras, en fin, hijas de presos políticos. (Una religiosa Teresiana de Poveda, Directora de la Junta para protección de éstas últimas, las enviaba al Colegio).
Al abandonar las Teresianas (Compañía de Sta. Teresa) la ciudad de Béjar y sus locales de enseñanza, el pueblo pide a las religiosas «Hijas de María Madre de la Iglesia» (antes Amantes de Jesús), que se hagan cargo de su alumnado y del nivel de Bachillerato. Después de pensarlo, se decidió tomar en arriendo las 11 aulas abandonadas en los «Portales de Pizarro, n° 18». Tres de ellas se destinaron a párvulos, cuatro a Enseñanza General y las otras cuatro al Bachillerato Elemental.
El primer curso oficial para el Bachillerato fue el 59-60, aunque varios años antes se preparaba a las alumnas que se examinaban libres en Plasencia o en Salamanca. Era Directora en aquellos momentos Evangelina de Juana. Por supuesto, la ampliación del espacio dedicado a la enseñanza y el alumnado que dejaron las Teresianas, dieron un nuevo impulso al Colegio. Desde el año 1957 al 60, se imparten las clases en los «Portales», y se traslada la sede del Colegio definitivamente al edificio de Colón, 34 (del que hablaremos enseguida) en el curso 60-61.
La mejor y más fuerte ayuda que el Colegio recibe a nivel institucional en esta época, es la de D. Agustín Serrano de Haro, por entonces Inspector Nacional.
La dotación material del Colegio era realmente buena: poseía laboratorios de Física y Química, patio de recreo y una galería amplia que se destinaba también a la expansión de los niños. Las alumnas mayores tenían la posibilidad de preparar sus estudios de Magisterio en el Colegio. Se impartían además clases de Música (Solfeo y los primeros años de Piano). Sin olvidar las clases de Mecanografía y Taquigrafía. Los alumnos varones continuaban en el Colegio aproximadamente hasta que hacían la Primera Comunión, aunque recibían la enseñanza en aulas diferentes a las niñas.
En estos momentos la apertura social y cultural en Béjar era muy notable. El Colegio canalizaba estas inquietudes. Digamos que era una avanzadilla de la cultura. Veamos una amplia muestra:
Había clases nocturnas, de 7,30 a 9 para obreras de las fábricas. Se les impartía Cultura General y Labores. Eran unas 25 chicas.
Durante bastantes meses al año, otras aulas se cedían -en el mismo horario- a un grupo de Zarzuela que existía en Béjar. Allí ensayaban hasta el momento de llevar susobras al escenario.
Se ofrecían a los padres con regularidad actividades literarias y culturales (Poesía, Proyecciones, Guitarra...).
Ya en el Curso 57-58 se comenzaron las reuniones con padres de alumnas. En el primer trimestre, cerca de las vacaciones de Navidad, los profesores informaban a los padres sobre sus métodos pedagógicos, realizando ante ellos algunas sesiones prácticas. Tenían estas reuniones una doble función: formativa e informativa.
El horario de Bachillerato era: de 9 a 1, y de 3 a 5,30. A continuación había un tiempo de recreo y merienda. Sobre las 6,30 comenzaba el estudio, general, para todos los cursos, distribuidos en dos aulas grandes. Duraba hasta las 8, y siempre estaba atendido por una hermana.
El Colegio en la Calle Colón
Desde antes de pasar la enseñanza a los Portales de Pizarro, se sentía la necesidad de vivienda nueva. Una religiosa, Inés Llorente, tiene la osadía o la «ocurrencia» de insertar una inocentada en el «Béjar en Madrid», periódico local, en la que se invitaba a las autoridades a «la bendición y colocación de la primera piedra del nuevo asilo: un solar donado y un dinero en efectivo». A raíz de esto, contesta Vicenta Valle con una carta dirigida al pueblo, pidiendo que se haga realidad la inocentada. Siguen las cartas en el periódico, y por fin, otra ilustre dama bejarana, Dña. Eudoxia Gregorio, viuda de Olleros, manifiesta a sus hijos era su voluntad el dejar una casa en el Paseo de Colón con los terrenos lindantes. El Prelado placentino y otras personalidades tratan de dar al Asilo la mayor amplitud posible para que ocupe el lugar que le corresponde y sea duplicado el número de las niñas asiladas, redundando también en la educación que en él reciben los hijos de las clases trabajadoras de Béjar.
Aceptada con gran alegría la donación del Dña. Eudoxia Gregorio, hubo que ponerse en contacto con las personas que ocupaban los dos inmuebles objeto de la donación. Uno de ellos estaba arrendado a Dña. Josefina y Dña. Cristina Piñero, y otro lo ocupaba la fábrica de caramelos «Cela». No hubo grandes dificultades para que fueran demolidos. Sí existieron en cambio dificultades económicas para que empezaran las obras, hecho que tiene lugar durante el superiorato de Mª Luisa Valderrama, pero que continúa en casi su totalidad con Ana Mª Sánchez Briña.
Se ha creado una comisión-patronato para realizar las obras del Colegio compuesta por el Obispo, el Gobernador Civil, el Presidente de la Diputación, el Alcalde, el arcipreste, D. Victorino Vizoso, D. Juan Muñoz, D. Leandro Cascón, D. Francisco Cid, D. Ramón Olleros y el Capellán Ricardo Martín Portilla.
Se realizó también una suscripción especial para financiar las obras. Se rifaron mantelerías con objeto de recaudar fondos. Es de destacar que muchos obreros de la construcción y del sector textil dedicaban el sueldo de una jornada para la construcción del colegio de huérfanas.
Con fecha de 11 de Marzo de 1959 fueron declaradas de Interés Social las obras realizadas para adaptar a Colegio el edificio de la Calle Colón. Desde el año 1959 hasta finalizar el curso 73-74 (en que se extingue ese plan de estudios), se impartió en este edificio también el Bachillerato Elemental.
·Se recibió la Subvención al 100 por 100 en el curso 72-73.
·La aprobación definitiva de Párvulos el l0 de Dic. del 77.
·La Clasificación Definitiva como Centro de EGB el 12 de Junio del 73
·(B.O.E. 25 Julio 73).
·Se declara Centro Concertado en régimen general el 24 de Mayo de 1986.
·Se declara Colegio de Integración en 1991.
.Se declara Centro de Educación Secundaria en 1996.